sábado, 7 de julio de 2012
EL SACO DE LA DIGNIDAD
Siempre me he imaginado la dignidad, metida en un saco. Unos tienen el saco mas grande y otros mas pequeño. Con eso no digo que unos tengan mas que otros, sino q unos la racionan mas q otros.
Hay situaciones, circunstancias.... u otros, que hacen, que hagamos mas gasto de ella. Osea, que se nos vaya gastando.... poco a poco... hasta q a veces, lleguemos a dudar de si nos queda alguna.
Hay personas, q pierden parte de su dignidad, en el trabajo... por un jefe déspota.... Hay otras, que la pierden con la pareja... Y hay otras, q la pierden donde no la tienen que perder.... simplemente, porque lo eligen ellas y están ciegas.
Todos, absolutamente todos, soportamos esa pérdida, cuando queremos, y el orgullo, no nos supera.
Pero.... ¿ se gasta?... ¿llega un momento en el que te das cuenta de que no te queda ninguna?..... ¿somos conscientes de ello?. Sí.. a veces sí, pero el saco , en algunos casos, parece q no tiene fondo, y al final, aún lo seguimos intentando. A veces, seguimos .... seguimos.... seguimos.... como si fuera infinita...
Pero no... no es infinita.... todo tiene un tope... y cuando se enciende la reserva, igual q en los depósitos de gasolina de los coches, es cuando te das cuenta, de lo imbécil q estas siendo, y que hay q repostar... y dejar de pisar el acelerador para intentar llegar a un sitio, que jamás vas a llegar.
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